
Una conversación por teléfono, un día, te hace poner sobre la mesa, de nuevo en algunos casos, toda la batería de preguntas que ya has respondido a diario. De repente aparecen ordenadas de diferente forma, las conexiones entre ellas se manifiestan de forma diferente o, simplemente, aparecen nuevos tipos de conexión que te hacen entender las cosas con unos matices distintos. Preguntas que hablan de verdades existenciales y de principios que rigen tu propia vida. Las ordenas y tratas de de buscar traducciones ocultas, de explicar lo que te rodea con tus palabras, de tener otro punto de vista desde el que observar y desde el que pensarlo, y pensarte.Mientras tanto garabateando hojas y más hojas, de forma casi automática, automáticamente dirigido, creando-destruyendo-creando, y decidiendo qué creaciones dejas filtrar hacia afuera.
0 comentarios